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lunes, 28 de julio de 2014



Nos encuentro inconcretos e incompletos
Me duele el cuello
Se nos van inclinando las cabezas hasta el ángulo de la tortícolis
 La tortícolis cerebral de las mentes contracturadas
No sé, podría… ¿levantarme?

Las manos adormecidas y la boca seca
Hoy somos frágiles y nos cuesta dejar ser
Recorriendo la habitación con la mirada… hmm, no, no hay gente despierta.
Podemos ver el sonido pero se nos van entrecortando los cables
Me duele la garganta, probablemente hoy carezca de voz
El cortocircuito ancestral del desastre

A veces cuando me despierto no entiendo dónde estoy
Este tendría que ser el poema de mi vida
Con la espalda encorvada, leve escoliosis autodiagnosticada
Hay baches e instantes sin imagen, así que las invento
Me inventé claustrofobia, presión baja… y algún que otro ataque de pánico
Este puede ser el poema del momento

Nos vamos levantando porque se nos va a romper el cuello
Ya no siento la espalda
Bostezamos y abrimos los ojos y nos estiramos y nos despabilamos
O nos quedamos en el sillón torrando
Y nos abrazamos y nos contamos los dedos de las manos

Somos repetición de la repetición de la repetición de los siglos
¿Cómo habrán sido las resacas de los dioses?
Un invento cósmico que se pensó hace rato ya
Porque si alguien llega a levantar la persiana me quedo ciega
Puro grito, espasmo, espuma, altos estímulos

martes, 15 de julio de 2014

ahora no es el momento, evidentemente.
la maceta está vacía y la tierra se pudrió
quizás me falta cosa, me falta quilombo.
me giraron las espirales pero no volvieron más.
siempre hay un problema.
se indicaron las salidas pero entré al revés.
capaz me falta eso, me falta el cerebro.
el cordón está mechado pero nunca se termina de romper.
y sí, debe ser que ando hipnotizada.
es que las ideas se me oxidaron porque nunca tuve ritmo.
incluso esta porquería no me logra conformar.
como que siempre tuve la sonrisa pero nunca para la causa justa.
como si siempre estuviera ahí pero nunca presente.
como si me tocaran la mano y se me borraran los dedos.

Me mandaron al verbo cojer, al "sustantivo" enojado y flores, al adjetivo brilloso

Uno se da cuenta que se está mediocrizando. Uno ya no lee como antes, uno ya no busca música nueva para conocer, uno llega a su casa y prende el televisor como respuesta al día de mierda que tuvo.
Uno va perdiendo su muchosidad, viste como es. Uno deja de ver series en inglés y de repente te mete un "allways" pensando que estaba bien escrito. Uno deja de leer y de la nada ya no tiene más imaginación para escribir o para dibujar. Uno ya no busca música nueva para escuchar porque le da paja, porque con lo que conoce está bien. Uno empieza a tener un montón de faltas de ortografía que antes no tenía porque eran palabras que leía constantemente. Uno busca lleno de esperanzas el camino que sus sueños prometieron a sus ansias (perdón, se me escapó un tango).