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domingo, 23 de junio de 2013
Muntogüers (continuación).
Eran las diez y media de la noche y
sentía un vacío enorme en el pecho, de esos que te sofocan y te hace creer que
hasta la más ínfima boludez es de pronto una tragedia, como cuando estás llegando
a la parada de tu bondi, ves pasar a uno en tu cara y sentís que la vida se ríe
de vos o como cuando a tu vieja se le ocurre la magnífica idea de gritarte
todos los errores que cometiste a lo largo de toda tu vida en la calle, en
plena avenida. Lo peor de este sentimiento era que si bien se iba y venía, era
constante. Cuando no estaba a flor de piel y era notorio, estaba escondido, pero
no desaparecía del todo. No era algo que uno podía hablar con cualquiera. “Siento
que me pesa el corazón y que me voy a morir pero no sé por qué”. No, no tenía
sentido.
No había lugar en mi casa que me
trajera un poco de paz así que decidí salir del edificio a caminar y tomar un
poco de aire fresco. Mamá no estaba en casa porque se había ido a cenar a lo de
su novio. No creía que fuera a volver hoy.
Me senté en el rellano de la escalera
y apoyé mi cabeza en mis piernas. Preferí no caminar, no estaba de ánimo. Cerré
los ojos por un buen rato y dejé que la brisa que pasaba me rozara la cara.
Después de un rato de estar así una
voz me sacó de mis pensamientos.
-
Flaca, ¿estás bien? – levanté la cabeza.
Una chica
más o menos de mi edad, flaquita y pequeña de huesos, de rasgos muy delicados
que sostenía una caja de cartón me estaba mirando. Tenía el pelo teñido de
color bordó y unos enormes ojos grises.
-
Sí, ¿por qué?
-
Eh… nada, es que pasé y te vi toda acurrucada
y pensé que estabas llorando o algo.
-
Ah, no. Estoy bien. – Sonreí un poco. Ni muy
exagerado, para que pareciera que estaba diciendo la verdad, ni muy débil, para
que pareciera que estaba diciendo la verdad.
-
Mía. – Vaya forma tan automática de
presentarse.
-
Luna.
-
¿Qué hacés tan tarde por acá?
-
Vivo acá, en este edificio. Salí a… despejarme
un poco.
-
Ah, entiendo. – Se sentó al lado mío sin que
yo le diera mi permiso. – Yo tengo que llevar esta caja acá a la vuelta, tiene
una máquina de escribir del año del pedo que mi abuela acaba de vender, ¿sabés?
Un garrón. Pesa mucho.
Yo no te pregunté qué tenías que hacer o a
dónde tenías que ir.
-
Yo quisiera tener una máquina de escribir. –
Le dije.
-
No quisieras, creeme. – Sí quiero, tarada. – es una paja el hecho de que cuando tocás las
teclas se van muy para adentro y tenés que ser muy delicada porque hacen un
ruido tremendo. Además son incomodísimas para llevar a donde sea.
-
Igual, me parece mucho más poética la idea la
idea de escribir cosas en una máquina de escribir, como si ese momento
estuviera enfrascado en una cápsula del tiempo de otra época. Me haría sentir
que estoy en otro mundo.
-
En tu mundo, flaca. En tu mundo.
Me llamo
Luna, no flaca. Detesto que la gente llame así a las personas cuando no conocen
o no recuerdan sus nombres. “Flaca, amiga, chabona”… Suena tan despectivo.
-
Eh, loca, ¿me acompañás a llevar la caja?
Buah.
-
Me llamo Luna.
-
Perdoná, tengo mala memoria. Luna, ¿me
acompañás?
-
Dale. – La
verdad es que ya me caíste mal, pero bueno, no tengo nada mejor que hacer.
Caminamos
en silencio. Mejor dicho, yo caminé en silencio, porque ella se la pasó
hablando de millones de cosas. Que cuánta fiaca le daba estudiar, que por qué
su vieja era tan mala, que su grupo de amigos la aburría porque se sentía
intelectualmente superior, en fin. Hicimos dos cuadras y llegamos a una casa de
madera con la pintura gastada. Mía tocó la puerta y un chico con un pijama,
todo despeinado y con unos anteojos estilo John Lennon nos abrió. Al verla
sonrió.
-
Esperame acá. Entro a dejarle esto en la mesa
y listo.
Le hice
caso a mi nueva conocida aunque no tenía la menor gana de esperarla. A los
cinco minutos salió contando billetes y sonriendo, triunfante.
-
Luna, ¿no querés ir a tomar algo? Yo invito.
-
Nah. Me tengo que ir.
-
Bueno, pásame tu celu.
¿Qué te hizo creer que iba a pasártelo? Ni te
conozco.
-
Dale. – Ella me dio su brazo y una lapicera que
sacó del bolsillo del jean y yo se lo anoté.
-
Alguno de estos días te mando un mensaje para
que nos volvamos a ver. Me caíste bien, chab… Luna.
Noté como
se corrigió y le sonreí. Fue una sonrisa sincera.
-
Vos a mí también, Mía.
Me caíste como el culo.
Lista de cosas que a Luna le llaman la
atención:
-
La ropa vintage.
-
Las galerías.
-
Los objetos viejos y raros.
-
Las personas cultas.
-
Las casas de estilo gótico y barroco.
-
Los objetos peculiares como juguetes de otra época o cosas que suelen venderse en ferias.
-
Las miradas profundas e indescifrables.
-
Las personas detallistas.
-
Las personas que poseen buen vocabulario.
-
Las personas.
sábado, 15 de junio de 2013
Hurt - Johnny Cash
Me lastimé a mi misma hoy,
para averiguar si todavía sentía algo.
Me centré en el dolor,
la única cosa que es real.
La aguja hizo un agujero,
el viejo y conocido pinchazo.
Intenté matarlo,
pero siempre lo recuerdo todo.
¿En qué me convertí?
Mi dulce amigo,
todo el mundo al que conozco se va al final,
y podrías haberlo tenido todo.
Mi imperio de basura.
Te voy a defraudar,
te voy a lastimar.
Llevo esta corona de espinas,
sobre mi trono de mentirosa,
lleno de pensamientos rotos,
que no puedo arreglar.
Bajo las manchas del tiempo,
los sentimientos desaparecen.
Sos otra persona más,
y yo todavía sigo acá.
¿En qué me convertí?
Mi dulce amigo,
todo el mundo al que conozco se va al final,
y podrías haberlo tenido todo.
Mi imperio de basura.
Te voy a defraudar,
te voy a lastimar.
Si pudiera volver a empezar,
a un millón de millas lejos de acá,
me cuidaría más,
encontraría la manera de hacerlo.
para averiguar si todavía sentía algo.
Me centré en el dolor,
la única cosa que es real.
La aguja hizo un agujero,
el viejo y conocido pinchazo.
Intenté matarlo,
pero siempre lo recuerdo todo.
¿En qué me convertí?
Mi dulce amigo,
todo el mundo al que conozco se va al final,
y podrías haberlo tenido todo.
Mi imperio de basura.
Te voy a defraudar,
te voy a lastimar.
Llevo esta corona de espinas,
sobre mi trono de mentirosa,
lleno de pensamientos rotos,
que no puedo arreglar.
Bajo las manchas del tiempo,
los sentimientos desaparecen.
Sos otra persona más,
y yo todavía sigo acá.
¿En qué me convertí?
Mi dulce amigo,
todo el mundo al que conozco se va al final,
y podrías haberlo tenido todo.
Mi imperio de basura.
Te voy a defraudar,
te voy a lastimar.
Si pudiera volver a empezar,
a un millón de millas lejos de acá,
me cuidaría más,
encontraría la manera de hacerlo.
miércoles, 12 de junio de 2013
"Odio como me hablás y también tu aspecto.
No soporto que uses mi auto ni que me mires así.
Aborrezco esas botas que usás y que me conozcas tan bien.
Me repugna tanto lo que siento que hasta me salen las rimas.
Odio que me mientas, que tengas razón.
Odio que me alegres el corazón, pero aún más que me hagas llorar.
Odio no tenerte cerca y que no me hayas llamado.
Pero sobre todo odio no poder odiarte, porque no te odio ni siquiera un poco, nada en absoluto."
domingo, 9 de junio de 2013
Pequeñito.
*Leer esto escuchando la canción I Can't Make You Love Me de Bon Iver*
Había dos flotando por ahí. Existiendo y dejándose ser. Dejándose llevar. La sensación de paz era eternamente bonita. Vivían en un universo distante, ajeno a todo y a todos. ¿Vieron cuando sienten que todo está saliendo bien y eso por un momento les llena el corazón? bueno, en sus corazones esa sensación era permanente. Cuando cerraban sus ojos seguían mirándose el uno al otro, y cuando se agarraban las manos, ah, ¡Qué descarga eléctrica de la emoción que sentían! No sólo existían, sino que cohexistían. Cohexistían de forma inocente, pequeña y casi invisible. No eran notorios, o importantes, siquiera recordables. Pero eran.
En un momento, ese universo perfecto y calmo que habían construído se quebró. Una pequeña grieta, casi imperceptible apareció. Paulatinamente su existencia casi coordinada empezó a tener más grietas. Más quiebres, más baches, más inestabilidad. Es como si esa grieta que al principio no pareció ser nada cada vez se hubiera ramificado más y más sin que los pobres se dieran cuenta.
La sensación de paz eterna fue reemplazada por una desconcertación muy confusa. Todo lo estable se volvió frágil y cada palabra lo valía todo. Cuando cerraban los ojos sólo querían no abrirlos más para hacer desaparecer su nueva realidad y volver a la antigua. Era todo tan triste. Nunca más iban a volver a sentir esa quietud, su universo se iba a romper definitivamente y ellos no tenían donde caerse. Después de todo, eran todo lo que tenían.
Algo cambió. Miraron a su alrededor y no reconocían donde estaban. ¿Qué es esto? ¿Qué pasó con nuestro mundo de antes? ¿Qué nos trajo acá? tantas preguntas que nadie más podía responderles... Era terrible.
De repente los dos que estaban flotando por ahí viviendo y cohexistiendo en un mundo perfectamente pacífico se convirtieron en dos personas que se estaban mirando el uno al otro por primera vez. Eran una chica y un chico. O dos chicas. O dos chicos.
Y se descubrían, se admiraban, se tocaban, se entendían. Se empezaron a entender. Se miraban y se sentían. Empezaron a descoordinar tanto que en vez de parecerles trágico les daba un poquito de gracia. Cuando se agarraban las manos ya no sentían una corriente eléctrica, sino que sentían esa paz que se les había esfumado de sus corazones hace rato.
Cuando ya abrieron los ojos y entendieron, y se entendieron, y lo entendieron todo, no hubo nada que los pudiera parar. Ni las grietas, ni los pozos, ni las piedras, ni la más mínima cicatriz. Porque se entendían y porque lo entendían.
Había dos flotando por ahí. Existiendo y dejándose ser. Dejándose llevar. La sensación de paz era eternamente bonita. Vivían en un universo distante, ajeno a todo y a todos. ¿Vieron cuando sienten que todo está saliendo bien y eso por un momento les llena el corazón? bueno, en sus corazones esa sensación era permanente. Cuando cerraban sus ojos seguían mirándose el uno al otro, y cuando se agarraban las manos, ah, ¡Qué descarga eléctrica de la emoción que sentían! No sólo existían, sino que cohexistían. Cohexistían de forma inocente, pequeña y casi invisible. No eran notorios, o importantes, siquiera recordables. Pero eran.
En un momento, ese universo perfecto y calmo que habían construído se quebró. Una pequeña grieta, casi imperceptible apareció. Paulatinamente su existencia casi coordinada empezó a tener más grietas. Más quiebres, más baches, más inestabilidad. Es como si esa grieta que al principio no pareció ser nada cada vez se hubiera ramificado más y más sin que los pobres se dieran cuenta.
La sensación de paz eterna fue reemplazada por una desconcertación muy confusa. Todo lo estable se volvió frágil y cada palabra lo valía todo. Cuando cerraban los ojos sólo querían no abrirlos más para hacer desaparecer su nueva realidad y volver a la antigua. Era todo tan triste. Nunca más iban a volver a sentir esa quietud, su universo se iba a romper definitivamente y ellos no tenían donde caerse. Después de todo, eran todo lo que tenían.
Algo cambió. Miraron a su alrededor y no reconocían donde estaban. ¿Qué es esto? ¿Qué pasó con nuestro mundo de antes? ¿Qué nos trajo acá? tantas preguntas que nadie más podía responderles... Era terrible.
De repente los dos que estaban flotando por ahí viviendo y cohexistiendo en un mundo perfectamente pacífico se convirtieron en dos personas que se estaban mirando el uno al otro por primera vez. Eran una chica y un chico. O dos chicas. O dos chicos.
Y se descubrían, se admiraban, se tocaban, se entendían. Se empezaron a entender. Se miraban y se sentían. Empezaron a descoordinar tanto que en vez de parecerles trágico les daba un poquito de gracia. Cuando se agarraban las manos ya no sentían una corriente eléctrica, sino que sentían esa paz que se les había esfumado de sus corazones hace rato.
Cuando ya abrieron los ojos y entendieron, y se entendieron, y lo entendieron todo, no hubo nada que los pudiera parar. Ni las grietas, ni los pozos, ni las piedras, ni la más mínima cicatriz. Porque se entendían y porque lo entendían.
sábado, 8 de junio de 2013
Container.
Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy
fuerte. Soy fuerte.
Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte.
Como soy fuerte no voy a depender de nadie. Que la gente haga lo que quiera de sus vidas, no me importa. Ya no me importa nada.
Como soy fuerte nada me duele. Bueno, sí, pero cosas realmente importantes. No giladas, no lo de siempre.
Como soy fuerte no me dejo llevar por nadie ni hago cosas para encajar en grupos. Porque soy como soy y me la banco así.
Como soy fuerte no lloro por cualquier cosa. Llorar es tonto, no soluciona las cosas, sólamente hace que te descargues. Pero el problema sigue estando.
_________________ . ___________________
Bueno, ya me mentalicé. Falta que me lo crea y listo.
Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte.
Como soy fuerte no voy a depender de nadie. Que la gente haga lo que quiera de sus vidas, no me importa. Ya no me importa nada.
Como soy fuerte nada me duele. Bueno, sí, pero cosas realmente importantes. No giladas, no lo de siempre.
Como soy fuerte no me dejo llevar por nadie ni hago cosas para encajar en grupos. Porque soy como soy y me la banco así.
Como soy fuerte no lloro por cualquier cosa. Llorar es tonto, no soluciona las cosas, sólamente hace que te descargues. Pero el problema sigue estando.
_________________ . ___________________
Bueno, ya me mentalicé. Falta que me lo crea y listo.
Nota de Suicidio.
"Despierto sin ganas de otro día, y será el último
pocos me creen, hoy llega mi edén
lo asumo y ni dudo, lo juro
de corazón, advierte mi alma muerta
no es una amenaza, es una mentira
que acabo siendo cierta
dejé la puerta abierta y una nota
a medio escrita, se leía con dificultad
adiós mamá y papá, decía en ella
salí descalzo, sin fuerzas, sin ganas
me imaginé en el suelo, muerto, y nadie lloraba
paseo por una calle solitaria
todo está oscuro y llueve
las farolas me observan
y el paso en el tiempo me duele
el filo de mi cuchilla me apreta, es ella
llegaré al final de la forma más fácil
la vida no es bella
tan sólo busco estar solo ahora
en un laberinto sin salida
dejé de pedirla ayuda a Dios
hablo con mi conciencia, a solas
ella me pide que apriete el gatillo
y tengo miedo de decir adiós
lo siento si he fallado una vez más
he notado la vergüenza al mirarme en el espejo mamá
perdóname, te lo suplico!
no se si me explico
estoy sentado en la varandilla de un séptimo piso
pero, ya estoy muerto, por dentro y estoy cansado
estoy harto de vivir huyendo siempre del pasado
fui cobarde, me rendí más de una vez estuve a punto
punto en mi libreta esta historia incompleta, ya ni lucho
páginas en blanco, tintadas del rojo de mi sangre
no merezco ni una lágrima
mi nota de suicidio llegó tarde
firmé un documento con Satanás
para liberarme sólo tengo que saltar sin más.
Salto, salto a un vacío que nunca se acaba
pasa mi vida por mis ojos y el tiempo se para
para no verme mas la cara, dispárame bah!
mi alma pide a gritos salir de su cuerpo ya.
Y siento como si ya estuviera muerto
en un mundo de ciegos, rey tuerto
es cierto, no tengo nada que dar ni recibir
sorrazos alerto, vivo boquiabierto
y apenas escribo, algo está jodido mi mente
me siento hijo adoptivo
demasiado impulsivo, me dicen
cautivo de lo negativo si volar es el fin
que alas se deslicen
calo mejor las mentiras, tras este intervalo
regalo rimas, con mi boca de escualo
en forma de íntimas palabras sin pantomima
pero yo ya no quiero vivir más
es demasiad duro
cuando muera, escupid en mi tumba
si apuro, he hecho el conjuro
de la eterna estupidez
siento la rigidez en mis músculos
es liberador vivir sin futuro
sentir la traición hace que muera prematuro
es puro veneno lo que siento lo juro
con rabia la sangre sólo supe pedir perdón
cuando fui inmaduro
dile a mi madre que siempre la quise y que lo siento
a mi bro que busque mis palabras en el viento, cuando sople
a los que desearon mi mal, yo les deseo el doble
por haber hecho pedazos un corazón noble.
Salto, salto a un vacío que nunca se acaba
pasa mi vida por mis ojos y el tiempo se para
para no verme mas la cara, dispárame bah!
mi alma pide a gritos salir de su cuerpo ya.
Estoy solo en un silencio que molesta y grito
escucha mi última palabra, léete mi último escrito
préstame atención, sólo pido eso, lo necesito
caen gotas de sudor y de mis ojos en mi nota de suicidio
siento no poder no decir mas,
pocos llorarán, pero cuantos se alegrarán
vi mi nombre en una lápida y ni se me hizo extraño
cuántas cargas he llevado para tan pocos años
no hay nada que me frene
llevo tanto tiempo muerto dentro de mi ya no hay nada
tan sólo soy otro cuerpo, arrastrado por el viento
tan violento que sopla el destino
no hay testigo, no hay amigos, no queda ningún motivo
solo recorro el camino, se que en las puertas del cielo
no hay sitio para este peregrino
Dios? parece ser mentira, hoy sabré si es cierto
lo de que tras la muerte, existe otra vida.
Hoy es lunes, martes, miércoles quizás puede que jueves
no se el por qué pero en mis ojos ya no llueve
puede que tu recuerdo me mantenga vivo
si el exilio no quiere mandarme directo al olvido.
Salto, salto a un vacío que nunca se acaba
pasa mi vida por mis ojos y el tiempo se para
para no verme mas la cara, dispárame bah!
mi alma pide a gritos salir de su cuerpo ya."
pocos me creen, hoy llega mi edén
lo asumo y ni dudo, lo juro
de corazón, advierte mi alma muerta
no es una amenaza, es una mentira
que acabo siendo cierta
dejé la puerta abierta y una nota
a medio escrita, se leía con dificultad
adiós mamá y papá, decía en ella
salí descalzo, sin fuerzas, sin ganas
me imaginé en el suelo, muerto, y nadie lloraba
paseo por una calle solitaria
todo está oscuro y llueve
las farolas me observan
y el paso en el tiempo me duele
el filo de mi cuchilla me apreta, es ella
llegaré al final de la forma más fácil
la vida no es bella
tan sólo busco estar solo ahora
en un laberinto sin salida
dejé de pedirla ayuda a Dios
hablo con mi conciencia, a solas
ella me pide que apriete el gatillo
y tengo miedo de decir adiós
lo siento si he fallado una vez más
he notado la vergüenza al mirarme en el espejo mamá
perdóname, te lo suplico!
no se si me explico
estoy sentado en la varandilla de un séptimo piso
pero, ya estoy muerto, por dentro y estoy cansado
estoy harto de vivir huyendo siempre del pasado
fui cobarde, me rendí más de una vez estuve a punto
punto en mi libreta esta historia incompleta, ya ni lucho
páginas en blanco, tintadas del rojo de mi sangre
no merezco ni una lágrima
mi nota de suicidio llegó tarde
firmé un documento con Satanás
para liberarme sólo tengo que saltar sin más.
Salto, salto a un vacío que nunca se acaba
pasa mi vida por mis ojos y el tiempo se para
para no verme mas la cara, dispárame bah!
mi alma pide a gritos salir de su cuerpo ya.
Y siento como si ya estuviera muerto
en un mundo de ciegos, rey tuerto
es cierto, no tengo nada que dar ni recibir
sorrazos alerto, vivo boquiabierto
y apenas escribo, algo está jodido mi mente
me siento hijo adoptivo
demasiado impulsivo, me dicen
cautivo de lo negativo si volar es el fin
que alas se deslicen
calo mejor las mentiras, tras este intervalo
regalo rimas, con mi boca de escualo
en forma de íntimas palabras sin pantomima
pero yo ya no quiero vivir más
es demasiad duro
cuando muera, escupid en mi tumba
si apuro, he hecho el conjuro
de la eterna estupidez
siento la rigidez en mis músculos
es liberador vivir sin futuro
sentir la traición hace que muera prematuro
es puro veneno lo que siento lo juro
con rabia la sangre sólo supe pedir perdón
cuando fui inmaduro
dile a mi madre que siempre la quise y que lo siento
a mi bro que busque mis palabras en el viento, cuando sople
a los que desearon mi mal, yo les deseo el doble
por haber hecho pedazos un corazón noble.
Salto, salto a un vacío que nunca se acaba
pasa mi vida por mis ojos y el tiempo se para
para no verme mas la cara, dispárame bah!
mi alma pide a gritos salir de su cuerpo ya.
Estoy solo en un silencio que molesta y grito
escucha mi última palabra, léete mi último escrito
préstame atención, sólo pido eso, lo necesito
caen gotas de sudor y de mis ojos en mi nota de suicidio
siento no poder no decir mas,
pocos llorarán, pero cuantos se alegrarán
vi mi nombre en una lápida y ni se me hizo extraño
cuántas cargas he llevado para tan pocos años
no hay nada que me frene
llevo tanto tiempo muerto dentro de mi ya no hay nada
tan sólo soy otro cuerpo, arrastrado por el viento
tan violento que sopla el destino
no hay testigo, no hay amigos, no queda ningún motivo
solo recorro el camino, se que en las puertas del cielo
no hay sitio para este peregrino
Dios? parece ser mentira, hoy sabré si es cierto
lo de que tras la muerte, existe otra vida.
Hoy es lunes, martes, miércoles quizás puede que jueves
no se el por qué pero en mis ojos ya no llueve
puede que tu recuerdo me mantenga vivo
si el exilio no quiere mandarme directo al olvido.
Salto, salto a un vacío que nunca se acaba
pasa mi vida por mis ojos y el tiempo se para
para no verme mas la cara, dispárame bah!
mi alma pide a gritos salir de su cuerpo ya."
viernes, 31 de mayo de 2013
Mary.
Me consuela pensar que mañana se va a ir todo esto. Que es cuestión de un par de horas y ya. La estoy pasando mal. Realmente mal.
_______________________________________ . ________________________________________
La pasé terriblemente mal. Quería que se vaya, que desaparezca y me dejara en paz. Pero no, seguía ahí. Y me estaba distorsionando todo. ¿Tenés una idea de lo feo que es no entender qué te está pasando? ¿No poder entender qué pasa alrededor tuyo?
_______________________________________ . ________________________________________
La pasé terriblemente mal. Quería que se vaya, que desaparezca y me dejara en paz. Pero no, seguía ahí. Y me estaba distorsionando todo. ¿Tenés una idea de lo feo que es no entender qué te está pasando? ¿No poder entender qué pasa alrededor tuyo?
martes, 28 de mayo de 2013
Encaje.
Por un segundo todo fue infinito. Nadie captó realmente el mensaje, la enseñanza de lo que acaba de pasar, pero por un segundo todo pareció eterno. Todos tenemos preocupaciones permanentes, todos vivimos con nuestros demonios carcomiéndonos la cabeza.
Se sentían incomprendidos. Creían que las cosas por las que estaban pasando sólo ellos podían entenderlas por el simple hecho de que eran únicos y así lo era su vida con sus circunstancias particulares. Pensaban que nadie nunca iba a poder entenderlos completamente. Y claro, ¿cómo una persona del afuera podría hacerlo si ni ellos mismos se entendían? ¿Cómo podían ser claros con alguien si ni ellos mismos podían ordenar sus pensamientos? ¿Cómo podían llegar a un punto si ni ellos mismos podían entender lo que sentían? es muy difícil. Tenían la cabeza hecha un remolino, vivieron con las ideas desordenadas mucho tiempo y por vagancia se dejaron estar. ¿Vieron ese mamarracho que hacemos al lado de la hoja cuando a la lapicera le sale poca tinta? bueno, eso era su cabeza. Es ese nudo de lineas conectadas que aparentan seguir un orden lógico pero que en realidad tienen un desorden caótico.
La realidad es que este sentimiento de que nadie nunca iba entenderlos lo compartían con millones de otras personas alrededor del mundo, sólo que ellos no lo sabían. Como me dijo un amigo una vez "lo mejor es dimensionar, siempre. Ver todo desde otro lugar no significa "ponerse en los zapatos del otro", sino simplemente ver las cosas desde lejos. Desde adentro las cosas parecen más confusas de lo que en realidad son y uno piensa que nadie lo entiende y que le está pasando algo realmente difícil... pero lo ves desde otra perspectiva, desde afuera y es todo distinto".
Se sentían incomprendidos. Creían que las cosas por las que estaban pasando sólo ellos podían entenderlas por el simple hecho de que eran únicos y así lo era su vida con sus circunstancias particulares. Pensaban que nadie nunca iba a poder entenderlos completamente. Y claro, ¿cómo una persona del afuera podría hacerlo si ni ellos mismos se entendían? ¿Cómo podían ser claros con alguien si ni ellos mismos podían ordenar sus pensamientos? ¿Cómo podían llegar a un punto si ni ellos mismos podían entender lo que sentían? es muy difícil. Tenían la cabeza hecha un remolino, vivieron con las ideas desordenadas mucho tiempo y por vagancia se dejaron estar. ¿Vieron ese mamarracho que hacemos al lado de la hoja cuando a la lapicera le sale poca tinta? bueno, eso era su cabeza. Es ese nudo de lineas conectadas que aparentan seguir un orden lógico pero que en realidad tienen un desorden caótico.
La realidad es que este sentimiento de que nadie nunca iba entenderlos lo compartían con millones de otras personas alrededor del mundo, sólo que ellos no lo sabían. Como me dijo un amigo una vez "lo mejor es dimensionar, siempre. Ver todo desde otro lugar no significa "ponerse en los zapatos del otro", sino simplemente ver las cosas desde lejos. Desde adentro las cosas parecen más confusas de lo que en realidad son y uno piensa que nadie lo entiende y que le está pasando algo realmente difícil... pero lo ves desde otra perspectiva, desde afuera y es todo distinto".
Rayuela.
"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua."
domingo, 26 de mayo de 2013
Juan.
Hay cosas de él que nunca me voy a olvidar. Sus manos perfectas porque no eran ni muy ásperas ni muy suaves, ni muy grandes ni muy chicas, ni muy brutas ni muy delicadas, su sonrisa tan cansada que parecía falsa, sus anteojos que tenía que usar por tener miopía, los cuales eran horribles y enormes, su voz rasposa y profunda de más de veinte años de cigarrillo, la forma en que cuando iba a visitarlo se le formaba una sonrisa enorme y cansadísima, pero auténtica.
Pero sobre todo, lo que nunca va a olvidar fue ese sábado a las 4 de la madrugada. Ella estaba durmiendo, tranquila. Tenía cuatro años y no se hacía mucha idea de nada. A su viejo lo llamaron sólo para avisarle algo. Después cortaron. La cuestión fue que esa noticia cambió su vida para siempre. Y la suya, un poco. Le contaron de la forma más fría posible, por teléfono (aunque no tan fría como un mensaje de texto), que su abuelo se había muerto. Su viejo no es un tipo sensible, no le gusta demostrar lo que siente y odia que lo vean llorar, en eso son iguales. Pero nunca lo vió tan shockeado como cuando la despertó y le dijo "tenemos que irnos". Ella no entendía nada del sueño que tenía así que la vistió, la agarró a upa y se fueron del hotel. Estaban pasando sus vacaciones en Mar del Plata. Desde el minuto en que la dejó en la casa de su mamá hasta el minuto en que fue el velatorio no tenía ningún recuerdo. Había un hueco.
Estaba dibujando en su pieza. Su mamá le había dicho "hacele un dibujito al abuelo que hoy voy a ir al entierro, así se lo pongo en la tumba". Se esmeró para que saliera lo más lindo posible y se cuidó mucho de no pintar fuera de los bordes, no vaya a ser que la gente se riera del dibujo, no. Tenía que ser serio. Dibujó a su mamá, a su papá, a ella, a la esposa de su papá. Todos juntos, agarrados de la mano. Más arriba, en el cielo, su abuelo. La mamá se la pasó llorando desde que se enteró de la noticia hasta que fue al velorio.
Su viejo la llamó para decirle que no iba a vivir más con ella y con su mamá.
Pero sobre todo, lo que nunca va a olvidar fue ese sábado a las 4 de la madrugada. Ella estaba durmiendo, tranquila. Tenía cuatro años y no se hacía mucha idea de nada. A su viejo lo llamaron sólo para avisarle algo. Después cortaron. La cuestión fue que esa noticia cambió su vida para siempre. Y la suya, un poco. Le contaron de la forma más fría posible, por teléfono (aunque no tan fría como un mensaje de texto), que su abuelo se había muerto. Su viejo no es un tipo sensible, no le gusta demostrar lo que siente y odia que lo vean llorar, en eso son iguales. Pero nunca lo vió tan shockeado como cuando la despertó y le dijo "tenemos que irnos". Ella no entendía nada del sueño que tenía así que la vistió, la agarró a upa y se fueron del hotel. Estaban pasando sus vacaciones en Mar del Plata. Desde el minuto en que la dejó en la casa de su mamá hasta el minuto en que fue el velatorio no tenía ningún recuerdo. Había un hueco.
Estaba dibujando en su pieza. Su mamá le había dicho "hacele un dibujito al abuelo que hoy voy a ir al entierro, así se lo pongo en la tumba". Se esmeró para que saliera lo más lindo posible y se cuidó mucho de no pintar fuera de los bordes, no vaya a ser que la gente se riera del dibujo, no. Tenía que ser serio. Dibujó a su mamá, a su papá, a ella, a la esposa de su papá. Todos juntos, agarrados de la mano. Más arriba, en el cielo, su abuelo. La mamá se la pasó llorando desde que se enteró de la noticia hasta que fue al velorio.
Su viejo la llamó para decirle que no iba a vivir más con ella y con su mamá.
Love more.
¿No te gustaría que en vez de mantener los ojos y mente todo el tiempo despiertos los durmiéramos para siempre? ¿Nunca miraste una de las miles de estrellas del cielo y pensaste en que querrías estar ahí? ¿Nunca te sentiste tan ahogado en el mundo e impotente al no poder escapar que quisiste terminar con todo? ¿Nunca pensaste que tu propio mundo es un lugar insoportable? ¿Alguna vez imaginaste un tipo de vida sin sociedad? Le tenés miedo a las voces de ultratumba pero nunca te pusiste a escuchar que decían. ¿Qué te pensás? ¿Que esto se transita así como así? ¿Creíste que no iba a haber dolor?
Piedra. Piedra. Piedra. Guarda, no te caigas. Piedra. Saltá esa, no vas a poder pasar por encima. Piedra. ¿Esta piedra te gusta? quedátela. Piedra, piedra. Piedra con piedra. Pero tiene un precio que te la quedes. Piano. Piano. Sonido. Tecla. Melodía. Tecla. Tecla. ¿Quedó bien? A ver. Tecla. Sonido. Te gusta. ¿Te gusta? No. Es una mierda.
Grito. Llanto. Grito. Grito con llanto. Callate. Silencio. Silencio con llanto. Callate, te dije. Silencio. Silencio atronador, absoluto. Silencio insoportable. Grito. ¿Grito ahogado? Grito. ¿Grito desgarrador? Llanto. Manos. Manos y cuello. Hacelo. Llanto. Callate. Silencio. Manos con cuello. Pará, pensá. La gente, tu vida, sus vidas. Pensá. ¿Vas a seguir? Hacelo. Manos con cuello. Apretá. Silencio. Silencio eterno.
Piedra. Piedra. Piedra. Guarda, no te caigas. Piedra. Saltá esa, no vas a poder pasar por encima. Piedra. ¿Esta piedra te gusta? quedátela. Piedra, piedra. Piedra con piedra. Pero tiene un precio que te la quedes. Piano. Piano. Sonido. Tecla. Melodía. Tecla. Tecla. ¿Quedó bien? A ver. Tecla. Sonido. Te gusta. ¿Te gusta? No. Es una mierda.
Grito. Llanto. Grito. Grito con llanto. Callate. Silencio. Silencio con llanto. Callate, te dije. Silencio. Silencio atronador, absoluto. Silencio insoportable. Grito. ¿Grito ahogado? Grito. ¿Grito desgarrador? Llanto. Manos. Manos y cuello. Hacelo. Llanto. Callate. Silencio. Manos con cuello. Pará, pensá. La gente, tu vida, sus vidas. Pensá. ¿Vas a seguir? Hacelo. Manos con cuello. Apretá. Silencio. Silencio eterno.
martes, 14 de mayo de 2013
Y nada, qué se yo.
Hoy me propuse un trato conmigo misma. El trato consiste básicamente en madurar. En hacer cambios en mí que me mejoren como persona. Lo publico acá porque quiero que tenga un comienzo concreto y quiero que esté marcado en algún lado, y ¿Qué mejor lugar que ponerlo en la página donde publico todo lo que pienso y lo que me gusta?
Esperemos poder cumplirlo.
Esperemos poder cumplirlo.
domingo, 12 de mayo de 2013
Muntogüers.
Eran las dos y diez y habíamos quedado en encontrarnos a las
dos y media. Estaba arriba del bondi, un poco nerviosa, pero consciente de que
el encuentro de hoy iba a ser importante. Me preguntó en donde vernos y yo elegí
“Bar Cedón” ubicado en una esquina. Era mi favorito por la cantidad de turistas
que iban ahí y lo pintoresco del lugar. Me encantaba ir ahí sola para
tomar un buen submarino, mirar a la gente pasar, escuchar los distintos acentos
e idiomas que me rodean y sentirme menos sola que en mi casa, escuchando a la
misma voz que siempre me grita.
Me bajé del colectivo y empecé a caminar rápido. Detesto
llegar tarde. Eran dos y veinticinco. Suelo llegar antes que la persona, pero
no contaba con la lentitud del conductor.
Cuando llegué a la esquina de enfrente la vi. Estaba sentada
en el cordón de la vereda mirando los zapatos de las personas que caminaban por
la calle llena de puestos de artesanos. Observaba todo con una mirada perdida,
sin ningún interés en particular. Estaba apoyada en sus rodillas y con un gesto
tan inocente que me enternecí un poquito. Ella era la clase de chicas que eran
dulces por naturaleza y su sola presencia mejoraba el estado de ánimo de uno. Lo
que más me gustaba era su voz. Era la típica voz que tiene una persona cuando
acaba de tomar café donde se marcan mucho las letras como la “t”, la “s” y la c”.
Cuando me vio se le iluminaron los ojos.
Agitó su mano rápidamente y me mostró una de sus sonrisas
más espontáneas. “¡Luna!” me gritó.
Yo también sonreí. Crucé la calle y la saludé.
-
Hola.
-
Es muy bonito el bar que elegiste. Entré hace un
rato porque tenía que ir al baño y me gustó mucho.
Elegimos una
mesa que estaba al lado de la ventana y nos sentamos una enfrente de la otra.
Yo pedí un submarino con tostadas. Ella pidió lo mismo pero con una cerveza.
Cuando le dijo al mozo qué iba a tomar me miró como diciendo “mirá que mala que
soy”.
Me la imaginé
tomándose shots de vodka, no por gusto, sino por querer ponerse ebria y
demostrarle a todos lo cool que puede llegar a ser si se lo propone.
-
¿Trajiste las cosas?
-
Sí. ¿Vos?
-
Sí.
Me
fijé en la forma en que agarraba su mochila. Al principio, cuando nos sentamos,
la tiró al piso como si no le importara lo que hubiera dentro. Ahora, para
abrirla, la agarró con una delicadeza extrema. Ambas sabíamos que lo que cada
una tenía en sus respectivas mochilas era importante.
Yo
agarré la mía y saqué un sobre de papel madera que decía “Frágil”. Ella sacó un
sobre idéntico al mío pero tenía escrito “para Luna”. Su caligrafía era
horrenda. Lo escribió apurada. Las “a” parecían “o” y la “l” de “Luna” la
escribió en minúscula.
Se
quedó observando mi sobre fijamente. Sus ojos eran enormes y de color verde
otoño. Era un verde apagado y calmo que
combinaba a la perfección con su voz sedosa. Se quedó tildada. La mirada
expresiva pero indescifrable.
-
¿Qué te pasa? – le pregunté.
-
Nada, es que me parece que somos muy chicas para
lidiar con todo esto. Yo no me siento preparada ni con la madurez suficiente.
-
Yo tampoco, pero no nos queda otra.
Coeur de Pirate - Wicked Games
Dejé a mi chica en mi casa,
No la amo más,
Pero ella nunca lo va a jodidamente saber,
Estos jodidos ojos que estoy mirando.
Dejame ver ese culo,
Mirá toda esta guita,
Y ya vacié todas mis cartas también,
Ahora estoy jodidamente aprendiendo en eso.
Traé tu amor, bebé, yo puedo traer mi vergüenza,
Traé tus drogas, bebé, yo puedo traer mi dolor,
Tengo a mi corazón acá,
Tengo a mis cicatrices acá.
Traé las copas, bebé, yo puedo traer el escabio,
Traé tu cuerpo, bebé, yo puedo traerte fama,
Y esa es mi jodida palabra también,
Solo dejame jodidamente amarte.
Escuchame, voy a darte todo lo que tengo,
Necesito todo de esto, necesito confianza en mi misma,
Escuchame, voy a darte todo de mí,
Dame todo de eso, necesito todo para mí misma.
Entonces decime que me amás,
Sólo por esta noche,
Auque no me ames,
Sólo decime que me amás,
Aunque no me ames.
Dejame verte bailar,
Amo verte bailar,
Llevarte a otro nivel,
Te tengo bailando con el diablo.
Tomá un shot de esto,
Pero te advierto,
Yo estoy en esa mierda que podés oler, bebé,
Así que bajá tu perfume.
Shame.
*Léase esto escuchando la canción Towers de Bon Iver*
Te amo. Te siento y me encanta sentirte. Sentirte acá, conmigo. Siempre. Para siempre.
Despertás las cosas más lindas que hay en mí.
Te miro. ¿Te das cuenta de lo que pienso? No lo sé. Sólo veo que me estás mirando y me pregunto si vos también me sentís.
Me gusta observarte. Observar qué hacés, tus gestos, qué te llama la atención, qué te aburre, qué pasa por tu cabeza cuando me escuchás hablar.
Creo que para vos soy la persona más aburrida del mundo pero como me querés tanto no te importa. ¿Qué tengo yo que te llama la atención? No soy nada especial. ¿Te parecí linda? ¿Te parecí distinta a tu entorno? ¿Creíste que puedo sacarte de toda la mierda que te rodea?
Vos sí. Vos sí me parecés lindo y distinto a todo lo que me rodea, me parece que vos me lográs sacar todo lo malo que tengo adentro mío y todo lo malo que me rodea. Vos lográs sacarme del personaje barato y paupérrimo que habita en mi cuerpo y me hacés sentir una nueva chica, más fresca. Espontánea y mejor.
Nuestras realidades y nosotros somos tan distintos que no sé ni qué nos vimos al principio. Tu forma de ser y la mía son opuestas y muy parecidas a la vez. Nuestros entornos no tienen nada que ver. Ni siquiera nuestra forma de divertirnos es igual.
A pesar de todo esto, nuestra relación es la mejor. Como nos cuidamos, como nos reconciliamos, lo bien que la pasamos juntos y lo feliz que nos hacemos. Nos vivimos peleando pero viéndole el lado positivo a eso nos fortalece. Nos hace crecer.
Te amo. Te vuelvo a mirar. Estás diciendo algo como que mi boca te gusta o que mis ojos son muy lindos. Yo no le presto nada de atención porque estoy anonadada.
No puedo creer que yo esté pensando y regocijándome en mi mente, fascinándome con lo bonito que sos por dentro (en las entrañas) y por fuera, y vos estés contándome cosas triviales, tan inocente y ajeno a lo muchísimo que significás para mí.
Empiezo a llorar. Vos me preguntás "¡¿Qué te pasa?!" porque fue de la nada. Yo te contesto que nada, que estoy bien.
La verdad es que estoy tan bien que no lo puedo creer.
La felicidad que me transmitís, la paz que medas son tales que no me cabe la alegría en el cuerpo, no puedo expresarla de otra forma.
Vos te preocupás porque no me creés que estoy bien. Lógico, la gente asocia las lágrimas con algo triste. A veces las lágrimas son admiración, fascinación, felicidad, asombro, amor. A veces las lágrimas son la única manera de expresar la intensidad que hay en un sentimiento.
A veces son la forma más pura y sincera. A veces son lo único que queda.
Me las seco y miro al cielo. Somos lo único que tenemos y lo único que nos queda. Yo te tengo a vos y con eso estoy bien.
"Te amo" me decís. "Mirame a los ojos". Te miro. "Te amo" me volvés a decir. Amo mirarte a los ojos. Amo el color y la forma que tienen. Amo la expresión que muestran. Cuando yo te miro a los ojos se me congela hasta la sangre. Se me para todo el mundo, pibe.
No sé si alguno de los dos es consciente de que esto puede terminar en treinta años, en dos meses o mañana. No sé si alguno de los dos realmente entiende lo distintos que somos.
No lo sé, pero no me importa.
Porque pese a todo lo que nos diferencia, nos separa, nos aisla, yo te amo.
Te amo. Te siento y me encanta sentirte. Sentirte acá, conmigo. Siempre. Para siempre.
Despertás las cosas más lindas que hay en mí.
Te miro. ¿Te das cuenta de lo que pienso? No lo sé. Sólo veo que me estás mirando y me pregunto si vos también me sentís.
Me gusta observarte. Observar qué hacés, tus gestos, qué te llama la atención, qué te aburre, qué pasa por tu cabeza cuando me escuchás hablar.
Creo que para vos soy la persona más aburrida del mundo pero como me querés tanto no te importa. ¿Qué tengo yo que te llama la atención? No soy nada especial. ¿Te parecí linda? ¿Te parecí distinta a tu entorno? ¿Creíste que puedo sacarte de toda la mierda que te rodea?
Vos sí. Vos sí me parecés lindo y distinto a todo lo que me rodea, me parece que vos me lográs sacar todo lo malo que tengo adentro mío y todo lo malo que me rodea. Vos lográs sacarme del personaje barato y paupérrimo que habita en mi cuerpo y me hacés sentir una nueva chica, más fresca. Espontánea y mejor.
Nuestras realidades y nosotros somos tan distintos que no sé ni qué nos vimos al principio. Tu forma de ser y la mía son opuestas y muy parecidas a la vez. Nuestros entornos no tienen nada que ver. Ni siquiera nuestra forma de divertirnos es igual.
A pesar de todo esto, nuestra relación es la mejor. Como nos cuidamos, como nos reconciliamos, lo bien que la pasamos juntos y lo feliz que nos hacemos. Nos vivimos peleando pero viéndole el lado positivo a eso nos fortalece. Nos hace crecer.
Te amo. Te vuelvo a mirar. Estás diciendo algo como que mi boca te gusta o que mis ojos son muy lindos. Yo no le presto nada de atención porque estoy anonadada.
No puedo creer que yo esté pensando y regocijándome en mi mente, fascinándome con lo bonito que sos por dentro (en las entrañas) y por fuera, y vos estés contándome cosas triviales, tan inocente y ajeno a lo muchísimo que significás para mí.
Empiezo a llorar. Vos me preguntás "¡¿Qué te pasa?!" porque fue de la nada. Yo te contesto que nada, que estoy bien.
La verdad es que estoy tan bien que no lo puedo creer.
La felicidad que me transmitís, la paz que medas son tales que no me cabe la alegría en el cuerpo, no puedo expresarla de otra forma.
Vos te preocupás porque no me creés que estoy bien. Lógico, la gente asocia las lágrimas con algo triste. A veces las lágrimas son admiración, fascinación, felicidad, asombro, amor. A veces las lágrimas son la única manera de expresar la intensidad que hay en un sentimiento.
A veces son la forma más pura y sincera. A veces son lo único que queda.
Me las seco y miro al cielo. Somos lo único que tenemos y lo único que nos queda. Yo te tengo a vos y con eso estoy bien.
"Te amo" me decís. "Mirame a los ojos". Te miro. "Te amo" me volvés a decir. Amo mirarte a los ojos. Amo el color y la forma que tienen. Amo la expresión que muestran. Cuando yo te miro a los ojos se me congela hasta la sangre. Se me para todo el mundo, pibe.
No sé si alguno de los dos es consciente de que esto puede terminar en treinta años, en dos meses o mañana. No sé si alguno de los dos realmente entiende lo distintos que somos.
No lo sé, pero no me importa.
Porque pese a todo lo que nos diferencia, nos separa, nos aisla, yo te amo.
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