"Traer a un niño al mundo tiene sentido sólo si el niño es deseado consciente y libremente por sus padres. Si no, se trata simplemente de comportamiento animal y criminal. Un ser humano se convierte en humano no sólo por la convergencia causal de ciertas condiciones biológicas, sino a través del acto de voluntad y amor de otras personas. Si este no es el caso, la humanidad se vuelve —lo cual ya ocurre— no más que una madriguera de conejos. Una madriguera no libre sino constreñida a las condiciones de artificialidad en las que existe, con luz artificial y alimentos químicos.
Sólo aquellas personas que están 100% convencidas de poseer la capacidad moral y física no sólo de mantener a un hijo sino de acogerlo y amarlo, tienen derecho a procrear. Si no es el caso, deben primeramente hacer todo lo posible para no concebir y si conciben, el aborto no representa sólo una triste necesidad sino una decisión altamente moral que debe ser tomada con completa libertad de conciencia. No entiendo cómo puedes asociar la idea del aborto con el concepto de hedonismo o de la buena vida. El aborto es un hecho espeluznante.
En el aborto la persona que es vulnerada física y moralmente es la mujer. También para cualquier hombre con conciencia cada aborto es dilema moral que deja una marca, pero ciertamente aquí el destino de una mujer se encuentra en una situación desproporcionada de desigualdad con el hombre, que cada hombre debería morderse la lengua tres veces antes de hablar de estas cosas. Justo en el momento en que intentamos hacer menos bárbara una situación en la cual la mujer está verdaderamente aterrada, un intelectual usa su autoridad para que esa mujer permanezca en este infierno. Déjame decirte que eres verdaderamente responsable, por decir lo mínimo. Yo no me burlaría tanto de las “medidas de higiene profiláctica”, ciertamente nunca te has sometido a rasgarte el vientre. Pero me encantaría ver tu cara si te forzaran a una operación en la mugre y sin los recursos que hay en los hospitales.
Lamento que tal divergencia de opiniones en estas cuestiones éticas básicas haya interrumpido nuestra amistad."
Yo estoy a favor del aborto, por si a alguien le interesa.
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martes, 30 de julio de 2013
domingo, 28 de julio de 2013
"Todo En Familia" Brian Warner.
Él esperaba que la grabadora aún funcionara. Era una de esas portátiles usadas a menudo en escuelas y bibliotecas. Teddy ni siquiera se dio cuenta de la ironía de su acción –Angie era de hecho quien se la había comprado. Limpió el cabello y la sangre del borde y soltó un suspiro de frustración. “Mamá seguramente me dejará sin ver televisión,” pensó, mirando el desastre que había hecho.
“Maldita sea. Malditas sean todas. ¿Por qué tenía que lastimar a Peg? ¿Por qué?” Tristemente, pateó el cadáver junto a él. Sus ojos fijos lo miraron con vacía fascinación. “Perra. Mataste a Peg.”
La mirada muerta de su hermana no respondió. (Él se preguntaba por qué.) Su cara se veía tan sombría. Levantó la cabeza de ella por los cabellos y vio que era sangre seca sobre su mejilla lo que creaba la falsa sombra. Vio, también, que el agujero en su cráneo había dejado de sangrar; la sangre coagulada había formado una costra gelatinosa.
Mamá llegaría pronto a casa. Tenía que cavar una tumba.
Teddy se puso de pie y caminó a su cuarto donde yacía desinflado el cuerpo plástico de Peg. Sobre su pecho sin sangre se encontraba un cuchillo de cocina y ella miraba el techo con su eterna expresión –con la boca en forma de “O”. Se veía como si fuera a gritar.
Levantó la cabeza de la muñeca y miró tristemente la plana superficie de su figura sin aire. Abrazando su cabeza, comenzó a llorar –cada lágrima contenía mil deseos de traerla de vuelta. Estaba feliz de que Angie hubiera muerto –merecía cada golpe. Mientras Teddy acariciaba su cabello artificial notó la humedad proveniente de su hermana que yacía a varios pies de distancia. Sabía que era orina –había oído su vejiga soltarse cuando le dio el último golpe mortal. La había golpeado una vez mas por si acaso –ella había matado a Peg. Él tenía todo el derecho.
Cuidadosamente, dejó la cabeza de Peg descansar sobre la alfombra. Agachándose, besó su mejilla y limpió algo pegajoso de su labio de plástico. Mamá le había dicho antes que no tocara a Peg y que no hiciera lo sucio en su boca, pero no pudo evitarlo. La amaba demasiado como para sólo dejarla ser. Si mamá averiguaba que había hecho lo sucio se llevaría a Peg, como antes –tendría que encontrarla también.
Cuando Teddy regresó al cuerpo de Angie se detuvo por un momento para maravillarse ante su desnudez. Él siempre la había visto vestirse desde el closet, pero nunca había visto su cosa de cerca. Estaba fascinado por la maraña de cabello entre sus piernas –Peg no tenía eso. Cautelosamente tocó su muslo, y retiró su mano rápidamente como si su carne estuviera al rojo vivo. Aunque no lo estaba. De hecho, estaba comenzando a enfriarse. Habían pasado cuatro horas.
“Te odio,” informó a los ojos del cadáver.
De nuevo tocó su muslo, pero esta vez no retiró la mano. Gentilmente, deslizó las puntas de sus dedos por su cadera hasta su entrepierna. Con la otra mano, separó sus rígidas piernas. Entre ellas había un charco de orina del tamaño de un panecillo. Tocó sus genitales curiosamente. Era mucho más suave que Peg, y esperen –aunque su cuerpo estaba frío y pálido, estaba tibia por dentro. Se estaba excitando con su macabra divinidad sexual.
Tenía que parar –Mamá se molestaría si él hacía lo sucio. Ella odiaba lo sucio; Papá lo había averiguado de la manera difícil. Lo único que le gustaba era coser y ver Family Feud. Ella amaba a ese tal Richard Dawson.
Pero ella estaba tan vulnerable, tan quieta. La piel de Peg era dura y cerosa por dentro –la había tenido por diez años (cuando tenía dieciocho años la ordenó de una revista sucia). Angie solo tenía cinco años entonces, ahora se había convertido en una hermosa joven. No la odiaba tanto en realidad pero no debió haber matado a Peg. Él sólo estaba viéndola ducharse. No era nada nuevo. Pero ella le habría dicho a Mamá, Mamá no soportaría ese tipo de suciedad en su casa. Por eso tuvo que esconder a Peg en primer lugar. Mamá era tan chapada a la antigua; tenía muchas cosas que esconder de ella.
Fue a la cochera, tomó una pala y comenzó a cavar en el jardín. Debía terminar antes que ella llegara.
El suelo era suave, y no tomó mas de media hora para hacer la tumba.
El tiempo era precioso así que entró y limpio. Tomó una toalla y fue al cuarto de Angie. Tomándola por ambos brazos, la arrastró hacia atrás unos cuantos pies –el charco había humedecido la alfombra, dejando una mancha oscura. La limpió cuidadosamente y tiró la toalla dentro del closet.
Mientras la arrastraba por la sala, tuvo una idea. Era la mejor idea que jamás había tenido. Si a Mamá le gustara lo sucio, estaría orgullosa de su idea.
Soltó los brazos de Angie y regresó a su cuarto. Le dolió ver el cuerpo gastado de Peg; la herida en su pecho parecía mas grande y dolorosa. Pero ella era vieja, pensó. Tal vez fue mejor que muriera.
Teddy arrancó el cuchillo y cargó el torso plástico de la muñeca a través de la cocina y hasta el jardín. “Lo siento, Peg,” le dijo a su cara pintada. No la enterraría así nada mas –primero quería probar su idea. Si funcionaba, entonces la cubriría.
Ya casi no había tiempo, tendría que apurarse. De regreso en el cuarto de su hermana, se quitó los jeans y se arrodilló junto al cadáver. El olor de la muerte era picante y nauseabundo, pero la vida era demasiado escalofriante para él. Era mas bien un observador. Pero era demasiado tarde para observar y ella estaría perfecta. Podría esconderla. Igual que a Peg.
Mientras Teddy montaba a su hermana en un torpe e incestuoso acto de necrofilia, el auto de su madre se estacionó en la entrada. Vio a través de la sucia ventanilla las putrefactas bolsas de basura apiladas entre las hierbas cerca del pórtico. Ese maldito Teddy. Igual a su padre.
Con tan sólo cuatro embestidas dentro de ella, Teddy terminó vergonzosamente, se quedo ahí dentro por unos momentos –le gustaba el pegajoso agarre de su carne. Estaba apenado, pero le gustaba lo sucio demasiado. ¿Por qué Mamá no podía entender sus necesidades?
“¿Teddy, no te dije que sacaras la basura?” Aulló en cuanto se abrió la puerta delantera, chocando contra la pared. Un catálogo de castigos embriagó su mente mientras cruzaba la sala.
Teddy se petrificó. ¿Cómo iba a explicar esto a su madre? Tendría que esconder a Angie; si mamá veía lo que-
“Teddy.”
Mientras Mamá entraba al salón, el la miró desde su desgraciada posición.
Ella se paró junto a él, antigua y poderosa desde este ángulo. Su bastón aparecía ante él como un tronco.
El miedo congelado de Teddy se derritió y de un salto cubrió sus partes intimas, escondiéndolas de Mamá.
“¿Teddy, acaso no te dije que sacaras la basura?”
“¿Qué?” estaba confundido por su pregunta fuera de lugar, su vacía maternidad.
“Oh, olvídalo.” Picó el cuerpo de Angie con su bastón por simple curiosidad. “Ponte los calzoncillos.”
“Mamá, no fue mi culpa, ella mató-“ cerró su boca rápidamente -Mamá no podía saber sobre Peg. Ella odiaba a Peg.
“¿Está muerta, verdad?”
“Mamá, yo no quería matarla.” Eso era mentira.
“Estabas viéndola de nuevo,” dijo Mamá.
“No Mamá. Yo nunca la vi. Juro que no.”
“Si lo hiciste. Ella me decía”
“No, Mamá.” Esa perra, había hablado. Deseó poder matarla de nuevo; sufrió demasiado poco.
“Te dije que no hicieras lo sucio. Y ahora te atrapo haciéndolo con tu hermana. ¿Qué puedo hacer con un muchacho tan irrespetuoso?”
Su retórica lo asustó. ¿Que tal si se llevaba la televisión? ¿Qué tal si lo hacía tomar esas píldoras de nuevo –como las llamaba? ¿Saltpepper? Aunque podía arreglar eso. Era bueno escondiéndolas bajo su lengua para tirarlas después por la ventana.
Aunque Teddy era mas alto que Mamá, ella lo abrumaba con su presencia. Ella caminó hacia Angie y levantó su bastón. Era varicosa en su elegancia.
“Los chicos malos deben ser castigados. Así es como se mantiene una familia unida.”
Acertadamente, y con sorprendente fuerza, le golpeó la cabeza hasta que se colapso, lacio y denigrado sobre la alfombra.
* * *
Cuando Teddy despertó, se estremeció por el dolor punzante en sus párpados –no podía abrirlos sin importar que tan fuerte lo intentara. Sobre su entrepierna desnuda sintió la fría seguridad del cuerpo de Peg, y bajo él la tierra firme. Maldita Mamá y su costura. Tocó sus párpados y sabía que encontraría las pequeñas costuras bloqueando su visión.
“Teddy,” gritó ella desde arriba. “Has sido un mal chico. Aunque ya nunca más volverás a ver a Angie, ya me encargué de eso. Eres igual que tu padre. También tuve que darle una lección.”
Oyó un raspón sobre la tierra e imploró perdón. “Mamá, por favor, yo no quería ver. Lo siento. Por favor, Mamá -“
Un palada de tierra aterrizó sobre su rostro, cubriendo su nariz y boca; sus brazos estaban demasiado apretados dentro de la tumba para protestar.
“Debo mantener unida a la familia.”
Mamá continuó llenando la tumba mientras Teddy luchaba por liberarse; quería escupir pero su boca llena de tierra le prohibía tal acción. Arriba, Mamá balbuceaba sobre disciplina y el castigo de Teddy terminó en ahogamiento mientras sus ojos dejaban escapar lágrimas de sangre.
Mi droga.
Esto que está acá es tan lindo. Esto que persiste y se queda
para siempre. Mi droga.
La droga que me consume, que es capaz de apagarme y
encenderme de un momento para otro. La droga que me pone de mil humores y que
provoca en mí el estado ciclotímico más revoltoso posible. La droga que me
enceguece y me hace ver todo en paz. Todo lindo. Todo feliz.
La droga que me altera y me hace querer arrancarme el pelo.
Me hace bajar mil revoluciones y pensar todo veinte veces.
Mi droga. La droga que no se consigue en ningún lado y que
las personas que la obtienen la consumen de forma diferente. Yo aprendo.
Es muy difícil manejar todo lo que esta droga provoca. Yo
estoy aprendiendo. Aprendo, me equivoco, me enojo, lloro. Pero aprendo. Y me
hace feliz eso. Y aprendo a controlar sus efectos que apenas empecé a
consumirla eran tan abrumadores y diferentes que no sabía ni que sentir.
Pasaron casi diez meses desde que la uso. Consumo personal,
nadie me la puede sacar. Me hice drogadicta. No puedo dejarla y no quiero
dejarla. No voy a dejarla, por nada ni
nadie.
La poseo y es sólo mía. No dejo que nadie más la toque,
siquiera la comparto para consumirla. Me hace tan feliz y me llena tanto que no
soy capaz de repartirle ningún exceso de felicidad a nadie. La felicidad me
desborda desde que la consumo. Tengo sobredosis constantes. Pero esos derroches, esas gotas que se caen, se
renuevan.
No son gotas que se caen y se pierden. Se caen, pero tal
como la lluvia cuando cae por su propio peso de las nubes y forma mares, lagos,
se renueva. Está en un ciclo eterno. Se recicla.
A muchos drogadictos les cuesta porque lo niegan o les duele
aceptar que lo son. Pero yo no. Yo lo acepto feliz, y hasta digo que jamás en
el mundo dejaría de consumir mi droga. Porque me hace tan feliz, una felicidad
tan plena, tan pura que nadie ni nada más puede causarme, que nunca la dejaría.
Nunca la dejaría.
martes, 23 de julio de 2013
Otros.
Solemos fijarnos en tantas pequeñeces todo el tiempo que me enferma. Durante el día pasan cosas que pueden amargarnos o alegrarnos, pero son todas tan insignificantes. Por qué le damos la importancia que no tienen? Por qué no vemos más allá de eso y nos concentramos en lo que verdaderamente importa? No voy a ejemplificar porque a cada uno le pasan cosas distintas en su vida y cada uno se amarga la vida a su manera, pero es como si en el fondo fuésemos masoquistas y nos gustara agravar cosas que no tienen importancia, es como si realmente cuando tenemos todo lo que queremos o necesitamos lo rechazáramos sentimentalmente haciendo esto de fijarnos en idioteces.
Yo estoy aprendiendo a priorizar lo que realmente vale. Hagan eso. Hagamos eso todos.
Dejen de preocuparse por cosas menores y concéntrense en lo que verdaderamente les nutre el alma, lo que les hace bien, lo que los hace felices. Busquen eso, luchen por eso. Dejen de ser imbéciles. Dejemos de ser imbéciles todos.
Esto va a sonar a libro de autoayuda de Claudio María Dominguez, pero deberíamos tener más presente que tenemos una vida sola. Una adolescencia sola. Sé que es imposible pero deberíamos tratar todos de ser personas más objetivas. El positivismo tiene un poder de enceguecer a la realidad tremendo, al igual que el negativismo. Yo sólo digo que miren las cosas desde otro punto de vista o se pongan en los zapatos de otras personas a la hora de enojarse por cosas bobas, o a la hora de pensar y replantearse las cosas.
Si ustedes realmente creen que alguien los va a ayudar a cambiar esto están mal. Todo pasa por uno, por la mente de uno, y por muchas influencias exteriores que uno pueda recibir, la respuesta final está afectada por una sola persona: vos.
A la vida no le importa quién seas o cómo seas. Pasa de todas formas. Ahora, por qué no ser un poco inteligentes y astutos y aprovechar esto? por qué no intentar mejorar?
Por eso es que todo el mundo que intenta hacerse el revolucionario habla sobre que el mundo está enojado y ellos son diferentes. Porque la realidad es que nosotros fuimos construyendo esa ideología barata y de plástico en la cual el mundo es amargado pero hay pequeños destellos diferenciales que nadie nota, que son los que hacen que valga la pena vivir. No es así. El mundo no es tan triste y horrendo como toda la gente piensa. Vivir no es algo tan insoportable como todos plantean.
Si el mundo está como está es porque todos nosotros nos vemos sumidos en la mediocridad de la comodidad, de no querer evolucionar o cambiar, de que las cosas están así y están mal pero bueh, qué se le va a hacer. Si el mundo está como está es por tú culpa.
viernes, 19 de julio de 2013
No es eterna. Carajo, no es eterna.
No es para siempre, no va a durar mucho.
Es mejor que la aproveches mientras está, porque no sabe cuánto tiempo más va a estar.
Por qué no pudiste entenderlo? Por qué tuviste que desaprovechar todo? Por qué tuviste que ser tan idiota?
Jamás vas a entender la oportunidad que acabás de perder. La perdiste.
La perdiste para siempre.
No es para siempre, no va a durar mucho.
Es mejor que la aproveches mientras está, porque no sabe cuánto tiempo más va a estar.
Por qué no pudiste entenderlo? Por qué tuviste que desaprovechar todo? Por qué tuviste que ser tan idiota?
Jamás vas a entender la oportunidad que acabás de perder. La perdiste.
La perdiste para siempre.
jueves, 18 de julio de 2013
Sweet dreams.
Me hice a conciencia propia
A semejanza de mí cuerpo
En orgullo de mi personalidad que no es una copia
En defensa de lo que pienso.
Me creé porque soy retazos de todo
Pedacitos del mundo que encontré por ahí
Me formé porque quería ser a mi modo
Capricho de querer existir porque sí.
Mi cuerpo es mío y de mi confianza
De mi egoísmo y mis placeres
Mi cuerpo se entrega pero no avanza
Espera a ver quién le miente.
Conformo todo lo que aprendí, acepté y me gustó
Me muestro al mundo como una pequeña amenaza (a la que no
hay que ponerle atención)
Promuevo lo que en mí el viento dejó.
Me perpetuo como alguien que pasó desapercibido
Que no dejó marca en el mundo y a nadie importó
Pero yo estoy feliz de ser mía y no hacer mucho ruido
No vaya a ser que ahora me note quien jamás me pensó.
Porque soy eternamente única y en mi egoísmo me comparto
Porque presto mi cuerpo en forma de sonrisas y abrazos
Porque soy el espejo de un impacto
Porque a modo de escudo me disfrazo.
Existo y me gusta estar consciente de eso
Me gusta estar consciente en todo momento
Me gusta vivir mi realidad y sentirla en mis huesos
No soy cobarde y acepto los retos.
miércoles, 10 de julio de 2013
El Pulso de Los Muertos - Julia Otxoa
El pulso de los muertos
retumba insoportable
en los armarios
ya no sabemos donde guardar
nuestra comida hecha de relámpagos
Abrazados en llanto
el menor de los pájaros
es más fuerte que nosotros.
viernes, 5 de julio de 2013
Estar con Gabo.
Estar con Gabo es tan lindo que el sólo pronunciarlo hace bien. Estar con Gabo es amor. Es darle amor. Amor, cariño y atención. Estar con Gabo es estar para siempre, sin importar lo que pase. Estar con Gabo es entregarse completamente. Estar con Gabo significa entender. Estar con Gabo son los momentos lindos, los momentos malos, los momentos tiernos y los momentos tristes. Estar con Gabo es confianza. Es aprender a quererse a una misma y empezar a encontrarse virtudes físicas y mentales. Estar con Gabo es perfecto. Es conocer y aprender. Y elegir. Estar con Gabo es cuidarlo, preocuparse, que te importe. Estar con Gabo es amor.
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