.

.

jueves, 26 de febrero de 2015

Medidas de distancia

Se necesita ser como usted, señor.

Se requiere un transplante de espíritu, una incisión en la carne de su alma.

Se precisa, señor, un recordatorio insistente de que todo esto es real y usted está acá.

Se pide, si es tan amable, que done sus pertenencias, sus miedos y sus peripecias, a causa del terremoto desatado en su cabeza.

Se quiere su excesiva participación en causas perdidas y recientemente encontradas, causas disfrazadas con la madurez adecuada pero entreviendo su original y soñador motivo.

Donde están los demás de su especie? 

Se impera su presencia en el vaciado de su sangre transitiva y revolucionaria, para luego ser guardada y nunca más retornada.

Se le sugiere que baile.

Baile señor, muévase un poco y cierre los ojos, la intervención está siendo llevada a cabo exitosamente.

Se procura aspirar el brillo en su mirada para luego ser depositado en su maletín de cuero.

Señor, por último, ¡sonría, lo estamos filmando!

...

¿Señor?

No hay comentarios:

Publicar un comentario